TAZALINA
¡Bienvenid@ a Tazalina!
Mi sueño es abrir una cafetería dentro de unos años, Tazalina, y he creado este pequeño espacio para ir compartiendo la comida y las recetas que voy preparando mientras ese sueño va tomando forma. Aquí solo vas a encontrar platos que hago yo, ideas que quiero probar para mi nuevo negocio.
Me hace muchísima ilusión poder enseñar lo que voy creando, así que si te apetece acompañarme, aquí estaré cocinando y compartiendo cada nueva receta que podría encontrar en Tazalina dentro de unos años.
Cómo preparar el café perfecto
Quiero empezar el blog contando cómo voy a preparar lo que más destaca en cualquier cafetería: el café. Muchos piensan que hacer café es solo introducir una cápsula en la máquina, pero no es así. Todo empieza por tener buenos ingredientes, los instrumentos adecuados y, por supuesto, una buena máquina.
Ingredientes que no pueden faltar
- Café en grano fresco: el ingrediente más importante de todos. El origen del café puede hace cada taza única.
- Agua filtrada y limpia
- Leche fresca: evita utilizar polvos y líquidos industriales.
- Azúcar o endulzante (opcional)
Instrumentos
- Molino de café
- Cafetera espresso o de filtro: en tazalina usaré una espresso, ya que en lo personal, es la que más me gusta.
- Báscula y temporizador
- Jarra para espumar la leche
- Taza bonita: la taza en la que servimos el café es lo primero que llama la atención del consumidor. No solo importa el sabor del café, sino también cómo se presenta.
Mis pasos para preparar un café
1. Moler los granos justo antes de usar. Nada huele mejor que café recién molido.
2. Medir la cantidad de café con la báscula (18 gramos para un espresso estándar).
3. Calentar el agua a la temperatura adecuada: unos 90-96 °C.
4. Extraer el café controlando el tiempo: unos 25 segundos suelen ser perfectos para un espresso.
5. Espumar la leche (si vas a añadirla): debe quedar sedosa, sin burbujas grandes, y con un toque cremoso.
6. Servir y disfrutar: primero el café, luego añadir la leche espumada si quieres. Opcionalmente, puedes incorporar algún extra más, tal y como sirope, canela o incluso cacao.
Para mí, preparar café es casi un ritual. Cada detalle importa, desde la molienda hasta el último sorbo. ¡Estate atento para la siguiente receta!