Sin duda, las tortitas es un plato indispensable para cualquier desayuno. Existen muchísimas formas de hacerlas, pero mi favorita es cuando quedan esponjosas. A continuación os voy a enseñar como yo hago las tortitas
Ingredientes que no pueden faltar (para 4 personas)
- 190 g de harina de trigo de uso común
- 2 cucharaditas de levadura
- 1 pizca de sal
- 25 g de azúcar
- 1 huevo mediano
- 40 g de mantequilla fundida para la masa (y un poco más para pincelar la sartén)
- 240 ml de leche entera (o bien, buttermilk o suero de leche)
- Mantequilla
- Jarabe de arce o miel
- Nata
- Sirope
- Recipiente grande (bol)
- Sartén
- Varillas para batir
- Paño
- Plato
- Espátula
1. Comenzamos pesando y midiendo los ingredientes para hacer la masa. En un recipiente grande, tamizamos 190 g de harina con 2 cucharaditas de levadura de y 1 pizca de sal.
2. Una vez que la masa ha reposado, calentamos una sartén a fuego medio y la untamos con mantequilla. Con una cuchara medidora, o un cazo, cogemos unos 60 ml de masa y la vertemos en el centro de la sartén. Hacemos un volcán en el medio de la harina donde verteremos 25 g de azúcar, 1 huevo mediano y 40 g de mantequilla fundida.
3. Con unas varillas o un tenedor, comenzamos mezclando el huevo con la mantequilla y, mientras revolvemos, añadimos poco a poco 240 ml de leche entera. Si en lugar de leche usamos buttermilk o bien suero de leche, quedarán especialmente jugosos.
4. Seguimos batiendo e integrando todos los ingredientes hasta que la masa sea homogénea y sin grumos. La cubrimos con un paño y la dejamos reposar durante 30 minutos a temperatura ambiente, para que la harina se hidrate y las tortitas nos queden más esponjosos.
5. Dejamos cocinar la porción de masa hasta que observemos que aparecen burbujas en la superficie.
6. En ese momento, le damos la vuelta a las tortitas con la ayuda de una espátula y dejamos que se cocine otro minuto por el otro lado. Lo levantamos un poco por el lateral para verificar si está dorado y lo retiramos para una fuente o un plato.
7. Continuamos haciendo el mismo proceso hasta que terminemos toda la masa. Una vez que tengamos todas las tortitas hechas, los servimos ya sea en una fuente o apilados unos sobre otros en un plato.
8. Y ya podemos disfrutar de nuestras tortitas recién hechas.
La pinta que tienen sin duda es brutal. ¡A todo el mundo os van a gustar! Dentro de poco podréis probarla en mi cafetería. ¡Un saludo a todos!